San Vicente de la Sonsierra es un pequeño pueblo de unos mil
habitantes situado en la comarca riojana de Haro.
Es famoso por la procesión de Los Picaos, donde los devotos
en Semana Santa se autoflagelan la
espalada, supongo que para redimir sus pecados o quizás sólo para que perdure
la tradición, no tuve la oportunidad de preguntarlo.
Se puede acceder a pie por un puente medieval que atraviesa
el río Ebro, muchas de las fachadas conservan los escudos familiares y en lo
más alto se encuentran las ruinas del castillo de San Vicente, la iglesia parroquial
de Santa María la Mayor y la ermita de
la Vera Cruz. Desde allí podemos disfrutar de unas hermosas vistas de sus
campos de cultivo y del Ebro.

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